Hola amigos, de nuevo.
Tren de vapor: estoy casi en todo de acuerdo, con lo que dices en esta intervención. Claro que esas inversiones no son racionales (algunas de ellas, no todas, porque haces una lista muy larga). Me alegro de haberte dicho ya de antemano, que eso sí me parecía criticable, o sea, las inversiones innecesarias, o megalómanas.
Pero son acusaciones distintas. No es lo mismo que no se debiera de haber gastado en eso en lo que se ha gastado que lo que se está diciendo de que se ha gastado demasiado. Los ingresos eran abundantes y, por lo tanto, las inversiones tenían que serlo. O, dicho de otra forma: hemos gastado dentro de nuestras posibilidades aunque hemos dirigido nuestras inversiones a donde no se debía (algunas de ellas, no todas). Quizá a alguno le parezca que la distinción no merece la pena y quizá lleve razón. A mi, me parece importante el matiz. Sobre todo, porque muchos están interesados ahora en que nos entre complejo de "derrochadores" para que aceptemos mejor el apretón.
Si hay que apretar, que aprieten, pero que no me digan que me lo merezco. El que haya vivido por encima de sus posibilidades, que levante la mano.
Y lamento no tener criterio suficiente para determinar si obras públicas de la envergadura del AVE, son necesarias o no lo son. Procuro ser prudente al opinar en cosas que me vienen muy grandes. Lo que sí sé es que, las redes de comunicación, se hacen en zonas que están muy necesitadas y estranguladas por la falta de ellas pero, también, en otras que no las necesitan porque no tienen desarrollo... y que nunca lo tendrán si no se las comunica. En cuanto se las dota de ellas, adquieren niveles de desarrollo que otras zonas privilegiadas ya lo disfrutaban hacía tiempo.
Melco: lo primero, no estamos bordeando la frontera de las cuestiones políticas. Estamos al otro lado de ella y totalmente dentro. Y no parece que nos estemos molestando, ni molestando a nadie. Una vez más, insistiré en que todo es política.
Pero hombre, si algo lo es, el rescate de un banco lo sería más que muchas otras cosas.
¿De dónde van a sacar esas perras? Pues del único sitio en donde están, aquí y en toda tierra de garbanzos: de los contribuyentes, ¿de dónde sino?
Estamos en un sistema capitalista que, por definición, es inmoral e injusto, gobierne quien gobierne. A lo más que podemos aspirar es los pequeños matices que diferencian a unos u otros gobiernos. Sin embargo, parece que ahora hay muchos que se sorprenden de:
- Lo que cobran los directivos (no sólo de los bancos)
- De las escasas responsabilidades a las que están sujetos.
- De la falta de sensibilidad social que tiene un banco con un moroso.
- De la relación que hay entre el esfuerzo aportado por los currelas y los directivos en un trabajo, con los sueldos que corresponden a cada uno de los dos sectores.
Etc, etc, etc.
Bueno, si había algún despistado que, cuando los tiempos eran mejores y había trabajo abundante, creía que eso se debía a la magnanimidad del sistema capitalista y de los que están en la cima de él, por lo menos, dentro de lo malo, algo ha ganado: se le han abierto los ojos.
El rescate de Bankia, como otros anteriores, aquí, y en el resto del mundo, no obedece a una cruel alianza entre los gobernantes y los grandes capitalistas para que estos sigan acumulando millones.
Si se hunde Bankia, habrá mucha gente que saldrá perjudicada, desde luego.
Ahora bien, quien crea que los más perjudicados van a ser los Rato, Goirigolzarri, Olivas, Blesa, etc..., que despierte de ese sueño feliz en el que está. Que venga del mundo de Alicia, al real.
Que recuerde cuando en Argentina cayo la banca, o cuando en Estados Unidos en el 29, quiénes estaban en las colas de los comedores sociales. Cierto que algún inversor se tiraba por la ventana, pero, los que pasaban hambre, ¿quiénes eran?
Efectivamente: los pocarropa.
Así es el mundo en el que estamos, amigos. Hacerse pajas mentales está muy bien, y le deja a uno muy a gusto, pero es tan peligroso como beber para olvidar. Cuando se pasa la borrachera, se da uno cuenta de que está tirado en el suelo, hecho una pena.
Pues claro que a todos se nos revuelven las tripas de saber que vamos a tener que rascarnos el bolsillo de nuevo (y van...). Pero a quienes los gobiernos están rescatando no es al banco, sino a los pringados que tienen allí el dinero para la entrada del piso, los estudios de los hijos, el plan de pensiones y cosas parecidas.
Desde luego, los especuladores se forrarán en el proceso pero, si no se hace eso, se forrarán también (a veces, en mayor medida) y el pringado... pringará más.
O sea que, por muy injusto que sea y por mucho que nos reviente:
"...mas vale que al amo no le falte la comida, para que así podamos tener nosotros las sobras....
que triste...."
Al menos en este mundo cruel en el que estamos. Si alguien se atreve a probar alguna otra cosa, que lo diga. A lo mejor me apunto.
Un saludo muy cordial.