Las locomotoras, como cualquier mecanismo, independientemente de la marca que sean necesitan un mantenimiento, tanto si se usan intensamente como si no salen de la vitrina, sobre todo si el motor es delicado como parece desprenderse de los comentarios de varios compañeros.
Como norma general ante el más mínimo síntoma de mal funcionamiento se debe quitar de inmediato la alimentación de la vía, y realizar una primera inspección visual, cualquier resto de decoración que se haya podido introducir en el mecanismo, piedras de balasto, espuma de decoración, etc. puede ser fatal.
Comprobar que no hay ningún eje bloqueado, a veces los dientes de los engranajes se quedan agarrotados unos con otros. Un motor que no pueda girar y se queda con tensión, sobre todo si es de continua pura y dura, en pocos segundos pasa a mejor vida.
Lubricar los cojinetes del motor así como los engranajes con una gotita de aceite apropiado (ante todo NUNCA usar del de cocina, aunque sea vírgen y con denominación de origen).
Comprobar que el colector está límpio y las escobillas en buen estado, la causa más común de muerte prematura de los motores es ésta, la carbonilla que se desprende de las escobillas, acaba por inutilizarlos.
Comprobar las tomas de corriente de las ruedas, los falsos contactos muy repetititivos tienen como consecuencia un desgaste prematuro de las escobillas, lo que conduce al punto anterior iremediablemente.
Siguiendo estas pautas, creo que cualquier locomotora por pedorra que sea, proporcionará largas y gratas horas de juego, y por último pedir disculpas por la brasa.
Saludos